COMPROMETIDO CONTIGO MISMO...

 

El decidir bajar de peso tiene que por obligación llevar como propósito una meta personal, cada uno la define de forma muy diferente, la meta es individual y depende de lo que buscamos en el proceso, cuánto compromiso tenemos o estamos dispuestos a adquirir con nosotros mismos. Dependiendo de nuestro compromiso y la forma en que nos proyectamos hacia los demás será el apoyo que recibamos de todos los que se encuentran a nuestro alrededor; familia, amigos y compañeros de trabajo.
 

Si deseas conseguir el apoyo de los demás deberás establecer:
 

-Lo comprometido que estas contigo mismo, debes tener claro, nadie puede sabotear tu plan, sin que tú le des la autorización para ello. El poder lo tienes tu, solo tú y de ti depende el que otros sientan la autoridad o no para desmoralizarte o sabotear tus metas.


- Debes tener una motivación real de cambio en tu estilo de vida. Debes tener claro que la forma en la que te sientes o te ves, no te hace vivir feliz, sano y saludable.

 

La motivación debes ser tu, solo tú. La decisión de bajar de peso y tomar control de tu vida depende solo de ti, bajar de peso y vivir una vida saludable no puede llegar a ser realidad, si la decisión tomada se basa en complacer a otros, por qué no les complace la forma en que te vez, por qué te critican, buscas la aceptación de los demás o peor aún buscar permanecer en una relación en la que te sientas aceptado y cómodo por el simple hecho de cambiar la forma en que te vez.

 Recuerda no importa cuánto sea tu peso para nada cambia las relaciones establecidas con los demás. Por lo tanto debes estar claro que bajar de peso no se convertirá en una varita mágica que resolverá tus problemas en las relaciones personales o la forma en que estás se manejan. Eso requiere otro tipo de cambios en estilo de vida.


-Las razones para bajar de peso son individuales e igualmente todas válidas, debes recordar que la importancia o la fuerza que tenga la razón por la que has decidido dar este paso, es la misma importancia que tendrá el lograr la meta conseguida.


Es decir si decides bajar de peso, para verte mejor  con cierta ropa que quieras usar para una actividad, tan pronto alcances la meta y hayas lucido como deseabas, así de rápido se habrá esfumado  el propósito que tenías y terminarás volviendo a tus viejos hábitos.


Por lo tanto, la fuerza e importancia que tenga la razón por la que has decidido realizar este cambio de vida se convertirá en la fuerza  que produzca el tiempo que permanezca la motivación en ti.

Puedes hacer de esto un asunto pasajero o realmente un estilo de vida que traerá consigo cambios reales, que podrían ser para toda la vida si así te lo propones.

 

Todo depende de una palabra sencilla pero poderosa, COMPROMISO.  Estas dispuesto a modificar, cambiar, aceptar, adquirir  y dejar para alcanzar tu meta.

A qué punto llega el compromiso que tienes con la persona más importante de tu vida,  medítalo.

 

Gran parte de nuestro problema de obesidad o sobre peso se debe a la perdida de interés o autoestima. Nos dejamos y permitimos que los demás y todos los asuntos, sean más importantes que nosotros mismos.  Aunque no queramos aceptarlo, es la realidad.

 

¿Quién te ha robado el lugar de importancia en la vida? Nadie, simplemente a ti te ha dejado de importar. Es hora de adquirir compromiso con nosotros mismos y hacernos valer, ser ganadores y vencedores en el resto de tiempo que nos quede en nuestras vidas.

Una de las últimas fotos que corte, para que no se viera mi cuerpo....

Te voy hablar de mi experiencia personal, yo había intentado bajar de peso en muchas ocasiones, el resultado bajaba unas cuantas libras, que luego adquiría en partida doble

 

¿Sabes Por qué?  Nunca tuve un propósito real, se trataba de complacer a los demás, de verme mejor para una ocasión especial, otros se ponían a dieta y yo  les seguía.

 

Prácticamente no compraba ropa, me daba trabajo y vergüenza probarme y probarme y que no me sirviera. Al día siguiente de ir de tiendas me ponía a dieta.

 

Me hartaba de escuchar a la gente diciéndome lo gorda que estaba, lo bonita que tenía la cara, que pena…

 

Entonces me ponía a dieta.

 

Y por supuesto que nunca faltaron las burlas y las críticas de los insensibles, que me hacían llorar en silencio, para luego caer desenfrenadamente sobre un postre, diciendo que no me importaba.

Todos los lunes comenzaba mi dieta, te parece conocida la historia…

 

Miércoles la dieta no existía, tiempo record de duración; semanas, un mes. Inverti grandes sumas de dinero entrando a grupos que prometen maravillas si consumes sus productos, para luego darme cuenta que cuando dejas de consumirlos, engordas igual.

 

Vivía preocupada por los míos mi familia y en algún lugar del camino, no sé dónde, me olvide de la persona más importante de mi vida, yo, sí, yo, la realidad es que llegó el momento de ser un poco egoísta en mi vida, y pensar primero en mí, regalarme cuidados, atención, preocupación por mí misma para poder alcanzar una vida plena con una larga expectativa de vida, llena de cuidados y sobre todo de salud y satisfacción de ver que las metas propuestas pueden ser logradas

Ahora vivo sintiéndome satisfecha por lo logrado y por poder regalar a los míos la tranquilidad de saber que me encuentro feliz y sobre todo, bien  en salud.

 

Busca el propósito que te mueva a realizar los cambios que necesitas, pero propósitos fuertes que te muevan a hacer lo que hay que hacer, porque no es fácil, pero se puede con determinación.